PROYECTO SOLIDARIO resume su agenda de trabajo en diez medidas prioritarias en la lucha para combatir la violencia contra la infancia.
1.- Actuar ante la violencia contra los niños, niñas y adolescentes. Los Estados y la sociedad deben actuar ante la violencia contra los niños y las niñas. Los papeles de género estereotipados, la discriminación, los castigos corporales y las prácticas tradicionales dañinas son actitudes violentas que deben erradicarse.
2.- Promover valores no violentos. Los Estados deben difundir los efectos dañinos que tiene la violencia en los niños, niñas y adolescentes a través de campañas de sensibilización, donde se promuevan valores no violentos.
3.- Formar a los que trabajan con y para los niños, niñas y adolescentes. Los Estados deben formar a los que trabajan con y para los niños y niñas para eliminar toda violencia contra ellos, impartiendo conocimiento y respeto de los derechos de la infancia a través de cursos de capacitación, códigos de conducta y normas de comportamiento claras que incorporen la prohibición y el rechazo de todas las formas de violencia.
4.-. Garantizar la participación de los niños, niñas y adolescentes. Los Estados deben lograr la participación de los niños y niñas, prestar apoyo y respetar sus opiniones en los aspectos de la prevención y la vigilancia de la violencia contra ellos, además de promover las organizaciones formadas por niños y niñas, e iniciativas dirigidas por ellos.
5.- Prevenir y Vigilar el cumplimiento de sus derechos. Los Estados son los garantes del cumplimiento de los derechos de niños y niñas, y deberán establecer protocolos para saber cómo prevenir, responder y vigilar ante actos violentos contra ellos.
6.- Impulsar el papel de la familia. La familia es la unidad que goza de mayor capacidad para proteger y proveer lo necesario para la seguridad física y emocional de los niños y niñas. Es la responsable de su educación y desarrollo..
7.- Potenciar relaciones sanas en el hogar. Es muy importante fomentar relaciones sanas entre padres e hijos. Y la disciplina, que es necesaria, debe hacerse de forma positiva, sin recurrir a la violencia. Para eso es importante que se tengan en cuenta las capacidades de cada edad, y que se escuchen las opiniones propias de los hijos e hijas.
8.- Apoyar al centro educativo. En las escuelas pueden modificarse actitudes de tolerancia con la violencia y pueden aprenderse comportamientos y valores no violentos. Todos los niños y niñas deben poder aprender en entornos libres de violencia.
9.- Lanzar programas en las escuelas. Los Gobiernos deben desarrollar programas que alcancen a todo el conjunto de cada centro educativo, promoviendo la solución pacífica de los conflictos, medidas contra la intimidación, y el respeto mutuo.
10.- Eliminar la explotación laboral y promover la participación. Ante el trabajo infantil deben existir políticas que prioritariamente eliminen la explotación, y se deben abrir espacios de participación para que los niños, niñas y adolescentes trabajadores aporten sus opiniones en este tema.
En la imagen, apoyando la campaña Marta Santos, Marta Santos, Representante Especial de Naciones Unidas sobre violencia contra la infancia, con Adolfo Lacuesta, Director de PROYECTO SOLIDARIO.