Los chicos y chicas participantes en el Congreso de PROYECTO SOLIDARIO presentan una Declaración con sus opiniones y propuestas sobre la violencia contra la infancia.
Reunidos en Toledo (España), los/las representantes de los niños/as y adolescentes:
Axel Albano Aranda Díaz-Meco (España), Jessica Huayta Barja (Perú), Jhenny Solares Figueredo (Bolivia), Lidio Silvestre Berrospi Mercado (Perú), María Llanos Diaz Pacheco García Valdivieso (España), y Mariela Ventura Osco (Bolivia).
En el marco del Congreso Internacional sobre la Violencia contra Niños, Niñas y Adolescentes y el Trabajo Infantil, organizado por PROYECTO SOLIDARIO con el lema “Un Cambio Real para un Problema Global”, los días 7 y 8 de Junio; con la finalidad de conocer diferentes realidades y contextos y dar propuestas, exigencias y sugerencias conjuntas,
Consideramos:
Que la violencia se ha naturalizado y normalizado, dentro de las familias, de la cultura, la tradición, los agentes sociales, y la educación, generando un ciclo de violencia.
Que por parte de la sociedad civil, a los niños/as y adolescentes, se les está considerando como objetos, no como sujetos con plenos derechos.
Que existe una debilidad política, a la hora de intervenir con normativas legales, sobre la violencia contra los niños/as y adolescentes.
Que nuestros gobernantes no actúan en función del “Interés Superior del Niño/a”.
Que debe haber una igualdad en derechos y deberes, para todos los niños/as y adolescentes del mundo, sin diferencia de color, clase social, género, edad, religión, o cultura.
Nos preocupa:
El incremento de la pobreza, que es uno de los factores principales que provocan el trabajo infantil y la mortalidad infantil, y refleja la situación económica y social de muchos países.
Las personas que han sufrido algún tipo de violencia, porque pueden llegar a ser generadores de ésta, creando así un “ciclo de violencia”.
El poco valor que se da a la voz y a las decisiones que toman los niños/as y adolescentes, a nivel político, social, laboral, económico, y cultural.
La falta de atención especializada y de buena calidad, de los responsables de atender las denuncias de los niños/as y adolescentes, lo que provoca falta de credibilidad en éstos cuando acuden a ellos.
La carencia de una atención adecuada hacia las víctimas de violencia, teniendo en cuenta que ésta afecta al desarrollo integral de los niños/as y adolescentes.
La falta de atención e insuficiente respuesta institucional, que se ofrecen a las denuncias que los niños/as y adolescentes presentan a los agentes sociales.
La relación directa que existe entre la pobreza y las migraciones, siendo dos lados de una misma realidad.
La vulneración de los derechos de los niños/as y adolescentes que ocasiona: trabajo infantil, explotación, procesos de exclusión social y violencia infantil, y discriminación.
Exigimos y solicitamos:
Que los gobiernos, tanto a nivel global como local, aseguren el cumplimiento de los Derechos Humanos de los niños/niñas y adolescentes:
- Incrementando las inspecciones de trabajo, y ante las irregularidades, sancionar con medidas ejemplares.
- Generando más empleo para los miembros adultos de la familia, reduciendo así los niveles de pobreza y de trabajo infantil.
- Revisando las leyes que regulan los Derechos Humanos de los niños/niñas y adolescentes.
- Asegurando la protección y la educación infantil en todos los ámbitos (laboral, familiar, educativo, institucional), sin olvidar todos los demás derechos que son importantes para el desarrollo integral de los niños/as y adolescentes.
- Mejorando las infraestructuras y aumentando los equipamientos (centros, agencias, oficinas), para poder dar una adecuada solución a las situaciones dónde se observa vulneración de los derechos del niño/a o adolescente.
Generar espacios de participación para los niños/as en sus comunidades, proyectándose la misma a espacios más globales.
Mayor capacitación y especialización para las personas que intervienen con niños/as y adolescentes.
Que las demandas de ayuda por parte de las niños/as y adolescentes sean atendidas de forma ágil y directa.
Que se impartan talleres de prevención y sensibilización sobre la vulneración de los Derechos Humanos de los niños/niñas y adolescentes, contando con profesionales que pertenezcan a la comunidad donde se realicen, facilitando así un mayor acercamiento y una mejor comunicación.
Hacer partícipes a todos los agentes sociales en el proceso de cambio.