Retos de la cooperación al desarrollo europea

Segunda revisión del Pacto de Estado contra la pobreza en España, y encuentro de Ministros de Exteriores europeos.

Los grupos políticos firmantes del Pacto de Estado contra la Pobreza coinciden en que la crisis económica hace más necesario que nunca apoyar a los que menos tienen. Europa debe concretar sus reformas en ayuda al desarrollo cuando se reúna en junio, de cara a la cumbre mundial de Objetivos del Milenio que se celebrará en septiembre.
El pasado mes de enero tuvo lugar en Madrid la segunda revisión del Pacto de Estado contra la Pobreza en España. En el encuentro, cuya finalidad es valorar el cumplimiento del Pacto, todos los grupos políticos firmantes de dicho documento se mostraron unánimes en considerar que la presidencia española de la Unión Europea debe ser una oportunidad para liderar una intensificación en la lucha europea contra la pobreza cuando se superan ya los 1.200 millones de personas con hambre. España debe conseguir un consenso europeo para el Consejo Europeo de junio, antes de ir a la cumbre de revisión de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que tendrá lugar en septiembre en la sede de las Naciones Unidas.
También ha sido materia de análisis en la reunión de los Ministros de Asuntos Exteriores europeos celebrada en España en febrero, según han expresado la Coordinadora de ONGD de España, a la que pertenece PROYECTO SOLIDARIO, y la CONCORD (Confederación Europea), que fueron invitadas por primera vez al encuentro.
Hay varios temas pendientes sobre la mesa de la cooperación al desarrollo de los Estados europeos. El primero de ellos, aumentar en cantidad y en calidad los fondos que se dedican. En España estos meses se está realizando la reforma de los FAD (Fondos de Ayuda al Desarrollo), que constituyen más una herramienta de promoción del comercio exterior, que una ayuda eficaz a los países del Sur. Este es uno de los asuntos que deben estar resueltos de cara al Consejo Europeo de junio.
Otra asignatura pendiente es llegar a destinar el 0,7% de la Renta de cada país en 2012, tal y como se han comprometido los Estados. Es una meta que todavía se encuentra muy lejos de la realidad y, lo que es más preocupante, no se ha diseñado un proceso calendarizado para alcanzarla.
Además, los Estados europeos deben atender también a que esos fondos lleguen a responder a los criterios internacionalmente establecidos de armonización, apropiación, alineamiento, gestión por resultados y responsabilidad mutua entre países; y a que se revisen las diferentes políticas exteriores (comerciales, financieras, migratorias) que actualmente influyen negativamente en la falta de desarrollo del Sur, mucho más que lo que se consigue a través de la cooperación al desarrollo.